Volkswagen estudia trabajar fines de semana para salvar la producción tras el incendio Comité y dirección barajan un alternativa que permitiría mantener el 80% de la producción semanal
Comité y dirección de Volkswagen Navarra fueron ayer los primeros en arrimar el hombro para evitar las peores consecuencias del incendio que el jueves se cebó en la nueva nave de pintura, uno de cuyos talleres ha quedado inutilizado por meses, y el segundo tardará semanas en reacondicionarse. En este momento, sólo pueden pintar 700 coches al día en la vieja nave de pintura, cuando antes de vacaciones fabricaban 1.108 Polos diarios. Tras reunirse mañana y tarde, sindicatos y dirección barajan un acuerdo que evite la aplicación de un expediente de regulación de empleo que afectaría a toda o parte de la plantilla durante un tiempo, algo en lo que, en principio, todos los sindicatos están de acuerdo. La alternativa que se estudia es redistribuir cargas y turnos en los distintos talleres, para crear un nuevo turno los fines de semana, y salvar el 80% de la producción semanal de coches mientras arreglan el taller 2B. Todo el personal de Volkswagen Navarra entrará a trabajar el lunes. Esa mañana, a las 11, comité y dirección volverán a reunirse para intentar cerrar un acuerdo, en el que trabajaron conjuntamente durante todo el día de ayer. En concreto, sindicatos y dirección estudian la posibilidad de crear un turno de fin de semana que «minimice» lo máximo posible la pérdida de producción motivada por la inutilización temporal de los dos talleres de la nueva nave de pintura, que el jueves sufrió un incendio, y que permita «dar trabajo a toda la plantilla, sin acudir a una regulación de empleo que nadie queremos».Según explicó el responsable de Relaciones Externas de la factoría, Pablo Mendívil, la producción diaria deberá rebajarse de los 1.100 coches que producían a 700 , máxima capacidad que tiene el viejo taller de pintura, único no afectado por el incendio. La alternativa que barajan es mantener los talleres de chapa y pintura a tres turnos, pero con menos personal, ya que las cargas bajarán a 235, 235 y 230 coches por turno de mañana, tarde y noche, respectivamente, en pintura, y a 250, 250 y 242 carrocerías por turno en chapa. El personal excedente trabajaría en fin de semana, en sendos turnos de 10 horas el sábado y domingo, pero «cobrando el salario íntegro» de 40 horas semanales. En las naves de motores y montaje, en cambio, se mantendrán las cargas de trabajo actuales, unos 350 coches por turno, pero se liberaría uno de los turnos (en teoría, el de noche, más lesivo) que trabajaría en fin de semana, cobrando el salario íntegro. De este modo, la empresa considera que podrían fabricar 860 coches en sábado y domingo, que se añadirían a los 3.500 Polos fabricados entre semana. Así, quedaría garantizado el 80% de la producción semanal que tenían, 5.540 coches, que mermaría sólo en 1.180 Polos. Queda por determinar el horario de fin de semana. Se baraja de 6 a 16 horas, el sábado; y de 10 a 20 horas, el domingo. Además, en pintura, quieren crear dos turnos de refuerzo (el sábado de 16 a 2 horas y el domingo de 20 a 6) para hacer pulmón (stock) y acoplar la producción entre talleres. Los sindicatos han pedido que el turno de fin de semana se nutra de voluntarios, y la empresa ha mostrado disposición a «atender» las situaciones personales. La dirección aseguró que, pese al siniestro, «cumplirán» el programa anual, recientemente ampliado (227.025 coches) «y si es posible, seguiremos luchando por tener más producción». |