pamplona. Las primeras investigaciones respecto al incendio que arrasó la nueva nave de pintura en Volkswagen Navarra el pasado jueves han desvelado que la empresa que se encontraba realizando labores de soldadura en el foco del fuego incumplió el protocolo de seguridad establecido.
La dirección de la planta ha ofrecido esta explicación a los sindicatos con representación en la planta, si bien explicó que todavía faltar por completar unas indagaciones que han continuado con intensidad durante toda la semana. El protocolo de seguridad incluye la necesidad de avisar al personal de vigilancia y a los bomberos de fábrica siempre que se vaya a realizar una labor de este tipo en una zona complicada. La nave de pintura, con material inflamable en abundancia, es una de ellas y, según informó la empresa al comité, los bomberos de la fábrica no recibieron comunicación de la labor de soldadura que al parecer dio origen al fuego. Éste se originó al prender la grasa que recubre las paredes de una cubeta metálica -habitualmente rellena de agua y el día del incendio vacía- y en cuyo exterior se estaba soldando una tubería, de tal manera que el trabajador no pudo percibir que se estaba incendiando el conducto. Una vez que saltaron las alarmas y se dio aviso, los bomberos tardaron seis minutos y 40 segundos en comenzar a trabajar.
La empresa que trabajaba en la nave era a su vez una subcontrata de otra subcontrata de Volkswagen, y se encontraba realizando labores de preparación en el taller 2a de la nueva nave de pintura, inaugurada en 2000. El taller 2b, ya en funcionamiento, no resultó afectado, si bien los armarios electrónicos que controlan las automatizaciones, por ejemplo los robots, han quedado inutilizados temporalmente.
Peor suerte han corrido los robots de la nave de 2a, que quedaron reducidos a cenizas, como el resto de las máquinas y operativos de una nave en la que se habían invertido unos 70 millones de euros antes de su puesta en marchar en 2000. Así, algunas de las estructuras de acero que sujetan parte del edificio han cedido debido a las altísimas temperaturas (estimadas en 2.000 grados) que se alcanzaron dentro de la nave durante el incendio y es posible observar también grietas en el hormigón.
El incendio impedirá que se pinte durante las próximas semanas aproximadamente el 20% de la producción. La fábrica conserva intacta, sin embargo, su capacidad de montaje, por lo que la dirección ha comentado a los sindicatos la posibilidad de enviar carrocerías a Barcelona para que sean pintadas en la planta de Martorell y minimizar así las pérdidas.