| El desde ayer responsable del sindicato en Volkswagen defiende "nuevas formas" en la relación con los trabajadores 
Pamplona. En una asamblea masiva y no exenta de tensión, los afiliados de UGT en Volkswagen optaron ayer por un cambio en la ejecutiva que preside el sindicato dentro de la factoría. La candidatura alternativa encabezada por José Luis Manías se impuso por 222 votos a 144 a la liderada por el hasta ayer secretario general de UGT en VW y presidente del Comité de Empresa, Josu Sánchez Bruna. Cuatro votos en blanco y un nulo completaron el recuento de una asamblea que también rechazó, con 176 votos en contra, 129 a favor y 11 abstenciones, el informe de gestión presentado por la ejecutiva saliente. Con la jornada de ayer, UGT quiere poner punto final a la división que la sección sindical ha vivido los dos últimos años. "Pedíamos un cambio en VW-Navarra y creemos que esta aventura va a ser muy positiva", afirmó tras la votación el ya nuevo secretario general. Josu Sánchez Bruna, mientras, aceptó el resultado con deportividad. El candidato derrotado mostró su "satisfacción" por el trabajo realizado los últimos cuatro años y destacó que, cuando pase el tiempo, "se van a ver muchas cosas". "Creo que durante todo el proceso de negociación la crítica se ha centrado en mi persona, y se han distorsionado los mensajes y los planteamientos. Eso ha propiciado que quienes han llevado el mismo discurso dentro de UGT no hayan comprendido las cosas. Aunque también puede que nosotros no hayamos sido capaces de transmitir el mensaje como deberíamos haberlo hecho", añadió. A partir de ahora se abre un periodo de cohabitación en la sección sindical del UGT, al menos, hasta las elecciones sindicales del próximo mes de marzo. Será entonces cuando la nueva ejecutiva tendrá que decir si mantiene la confianza en los delegados sindicales que hasta marzo mantendrán su puesto en el Comité o si, como parece más probable, propone candidatos propios. Mientras tanto, Manías apela a la "responsabilidad" de quienes ostentan temporalmente cargos en la dirección para que "trabajen en sintonía" con la nueva ejecutiva. Por su parte, Sánchez Bruna manifestó que, de momento, es "pronto" para tomar posturas y anunció que hablarán en los próximos días. "Por nuestra parte no vamos a cambiar ni el discurso ni la posición que hemos mantenido a lo largo de este tiempo", adelantó. El futuro Cerrar la brecha abierta será a partir de ahora el reto principal de UGT-VW. En esa línea se manifestó nada más ser elegido José Luis Manías. El secretario general dijo ser "optimista" y destacó que todos están "bajo las mismas siglas". "No creo que haya ni fractura ni división. Si se han introducido elementos de ese tipo ha sido de forma malintencionada", destacó. Manías manifestó además que la organización sale "fortalecida interna y democráticamente" de todo este proceso, y defendió que el cambio "es bueno" porque ayudará a entender que UGT sabe "hacer los deberes" y que es capaz de "ofrecer otras propuestas y otras personas". La primera gran piedra de toque a la que tendrá que hacer frente la nueva ejecutiva será el próximo convenio, cuyas negociaciones comenzarán en primavera, tras las elecciones sindicales. Una cita para la que Manías, adelanta, ofrecerán "nuevas formas de relación con los trabajadores y con los sindicatos". El secretario general destacó que, hasta ahora, los mensajes no han "llegado directamente" a los trabajadores y que en la negociación del anterior convenio hubo momentos "cruciales" para que "muchos trabajadores y muchos afiliados" demandasen un cambio. "Prometemos escuchar a los trabajadores y al resto de fuerzas sindicales para recabar los apoyos posibles con los que negociar el nuevo convenio. Siempre desde la referencia de que el anterior fue rechazado, creemos que acertadamente, porque no satisfacía todas las demandas que se habían planteado", afirmó. Por ello, adelantó que harán "un esfuerzo" para plantear propuestas que "satisfagan a los trabajadores y que convenzan a la empresa". |